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Un tipo de insecticidas produce retraso en el desarrollo cognitivo de los niños

Científicos franceses han demostrado que los insecticidas piretroides, muy utilizados en cultivos, veterinaria y en el hogar, pueden provocar un retraso del desarrollo cognitivo de los niños, en especial la comprensión verbal y la memoria de trabajo. Para ello estudiaron a 287 pares madre-hijo, evaluando la exposición a estas sustancias durante el embarazo y a los seis años de edad del niño.

Un tipo de insecticidas produce retraso en el desarrollo cognitivo de los niños

En un artículo publicado en la revista Environment International, los investigadores del Inserm (Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Salud Ocupacional de Rennes, Francia), en asociación con el Laboratorio de Psicología Evolutiva y de la Educación, LPDE (Universidad de Rennes), proporcionan nuevas pruebas de la neurotoxicidad en humanos de los insecticidas piretroides, que se encuentran en una amplia variedad de productos y usos.

Un aumento en los niveles urinarios de dos metabolitos piretroides (3-PBA y cis-DBCA) en niños se asocia con una disminución significativa en su funcionamiento cognitivo -su capacidad para comunicarse, observar el entorno, concentrarse, recordar un evento o acumular conocimiento-, en particular la comprensión verbal y la memoria de trabajo. Este estudio se llevó a cabo con cerca de 300 parejas madre-niño de la cohorte Pelagie (Bretaña).

Los piretroides constituyen una familia de insecticidas utilizados ampliamente en una variedad de sectores: agricultura (cultivos varios), veterinarios (antiparasitarios) y dómestico (champú para piojos, productos antimosquitos). Su mecanismo de acción consiste en el bloqueo de la neurotransmisión en los insectos, lo que lleva a la parálisis. Debido a su eficacia y seguridad relativa para los seres humanos y mamíferos, han sustituido a compuestos más antiguos (organoclorados, organofosfatos, carbamatos) considerados más tóxicos.

La exposición de los niños a los piretroides es común. Es diferente a la exposición de adultos, debido a la mayor proximidad de los niños al polvo a nivel del suelo (que almacena los contaminantes), a tener un contacto mano-boca más frecuente, a que usan champús antipiojos, etc.

En los niños, los piretroides son absorbidos principalmente a través del sistema digestivo, pero también a través de la piel. Son metabolizados rápidamente en el hígado, y eliminados principalmente en la orina como metabolitos en las 48 horas posteriores.

Teniendo en cuenta estos elementos y el modo de acción (neurotoxicidad) de los insecticidas piretroides, los investigadores propusieron la hipótesis de un posible efecto de estos contaminantes en el sistema nervioso y su desarrollo en los niños.

Madre-hijo

El embarazo es también un importante período para el futuro de la salud del niño. Por esta razón, los investigadores estudiaron la cohorte madre-hijo Pelagie, establecida entre 2002 y 2006, que incluye a 3.500 parejas madre-hijo. Esta cohorte considera simultáneamente la exposición a insecticidas piretroides durante la vida fetal y la infancia.

Un total de 287 mujeres, seleccionadas al azar de la cohorte y contactadas con éxito el sexto cumpleaños de su hijo, aceptaron participar en este estudio.

Dos psicólogos les visitaron en su casa. Uno evaluó las actuaciones neurocognitivas del niño utilizando la escala WISC (índice de comprensión verbal, VCI, e índice de memoria de trabajo, WMI). El otro psicólogo caracterizó el entorno familiar y los estímulos que podrían haber tenido un papel en el desarrollo intelectual del niño, recogió una muestra de orina del niño, y muestras de polvo.

La exposición a insecticidas piretroides se midió por los niveles de cinco metabolitos (3-PBA, 4-F-3-PBA, cis-DCCA, trans y cis-DCCA DBCA) en la orina de la madre (recogidos entre la sexta y 19 semanas del embarazo) y del niño (en su sexto cumpleaños).

Observación

Los resultados muestran que un aumento en los niveles urinarios de los niños de dos metabolitos (3 PBA y cis-dbca) estaba asociado con una disminución significativa del rendimiento cognitivo, mientras que no se observó asociación para los otros tres metabolitos (4-F-3-PBA, cis -DCCA y trans-DCCA). Con respecto a las concentraciones de metabolitos durante el embarazo, no hubo asociación demostrable con las puntuaciones neurocognitivas.

«Aunque estas observaciones deben reproducirse en otros estudios con el fin de extraer conclusiones definitivas, indican la responsabilidad potencial de dosis bajas de deltametrina en particular (ya que el metabolito cis-DBCA es su principal metabolito), y de los insecticidas piretroides en general (ya que el metabolito 3-BPA es un producto de degradación de una veintena de estos insecticidas)», explica Cécile Chevrier, investigadora de Inserm, y autora principal de este trabajo, en la nota de prensa del Instituto.

«Las consecuencias de un déficit cognitivo en los niños para su capacidad de aprendizaje y desarrollo social constituyen un obstáculo para el individuo y para la sociedad. Debe investigarse más con el fin de identificar causas que pudieran ser objeto de medidas preventivas», subraya Jean-François Viel, coautor de este trabajo.

El estudio de cohorte Pelagie (Estudio Longitudinal sobre Trastornos del Embarazo, Infertilidad y Niños]) se creó para observar los efectos de los tóxicos en los niños, y en él han participado 3.500 parejas madre-hijo en Bretaña desde el año 2002.

Plaguicidas

En un estudio publicado hace un año, científicos de la Universidad de California en Davis (EEUU) constataron que ciertos plaguicidas de uso común en los cultivos son neurotóxicos, y pueden aumentar hasta en un 66% el riesgo de tener un hijo con trastorno del espectro autista o con retraso en el desarrollo.

En concreto, los de tipo piretroide (se estudiaron también los organofosforados y los carbamatos) estaban moderadamente asociados con el trastorno del espectro autista inmediatamente antes de la concepción y durante el tercer trimestre.

Referencia bibliográfica:

Jean-François Viel, Charline Warembourg, Gaïd Le Maner-Idrissi, Agnès Lacroix, Gwendolina Limon, Florence Rouget, Christine Monfort, Gaël Durand, Sylvaine Cordier, Cécile Chevrier: Pyrethroid insecticide exposure and cognitive developmental disabilities in children: The PELAGIE mother–child cohort. Environment International (2015). DOI: 10.1016/j.envint.2015.05.009.

RedacciónT21

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